La inclusión de las tecnologías y en particular de internet
en situaciones de aprendizaje, nos invita a reflexionar sobre el proceso previo
necesario, es decir pensar cómo, por qué y para qué incluir internet en el aula.
En el caso particular de Internet que no fue creada con un fin pedagógico, el
desafío estará en poder realizar actividades innovadoras que faciliten en
trabajo de los alumnos en y con internet.
COLL (2011), propone pensar que las inclusión de las
tecnologías implican un proceso de diseño tecnológico “lo que cuenta son las
posibilidades y limitaciones que ofrecen esos recursos para representar,
procesar, transmitir y compartir información”, es decir las herramientas o
aplicaciones tecnológicas con las que contamos (recursos y aplicaciones de
software informático y telemático, herramientas para navegar, modelos de
comunicación y colaboración, etc.) el diseño tecnológico va asociado a un
diseño pedagógico o instruccional, “Por lo general, las herramientas
tecnológicas van acompañadas de una propuesta, más o menos explícita, global y
precisa según los casos, sobre la forma de utilizarlas para la puesta en marcha
y el desarrollo de actividades de enseñanza y aprendizaje.
Lo que los usuarios
suelen encontrar, de hecho, son propuestas que integran tanto los aspectos
tecnológicos como los pedagógicos o instruccionales y que adoptan la forma de
un diseño tecno-pedagógico o tecno-instruccional con los siguientes elementos:
una propuesta de contenidos, objetivos y actividades de enseñanza y
aprendizaje, así como orientaciones y sugerencias sobre la manera de llevarlas
a cabo; una oferta de herramientas tecnológicas, y una serie de sugerencias y
orientaciones sobre cómo utilizar estas herramientas en el desarrollo de las
actividades de enseñanza y aprendizaje.
COLL (2011:120) propone “Una tipología de los usos de las
TIC en la educación formal”, explicita que la inclusión de las TIC se da con la
mediación de las relaciones del “triángulo interactivo –alumnos, profesor,
contenidos– y contribuyendo a conformar el contexto de actividad en el que tienen
lugar estas relaciones”.
La tipología
propuesta incluye cinco grandes categorías con algunos ejemplos de cada una.
COLL (2011) señala que ninguna de las cinco categorías propuesta refleja un
orden a priori de ser una mejor que otra. Lo que define a cada una es la
relación que se da entre los elementos – profesor, estudiante y contenido-;
dichas relaciones son dinámicas y se van modificando, por lo que los
instrumentos de mediación pueden evolucionar y cambiar.
Las tipologías propuestas
por son:
1. Las TIC como
instrumentos mediadores de las relaciones entre los alumnos y los contenidos (y
tareas) de aprendizaje.
2. Las TIC como
instrumentos mediadores de las relaciones entre los profesores y los contenidos
(y tareas) de enseñanza y aprendizaje.
3. Las TIC como
instrumentos mediadores de las relaciones entre los profesores y los alumnos o
entre los alumnos.
4. Las TIC como
instrumentos mediadores de la actividad conjunta desplegada por profesores y
alumnos durante la realización de las tareas o actividades de enseñanza
aprendizaje.
5. Las TIC como instrumentos configuradores de entornos o
espacios de trabajo y de aprendizaje.

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